¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? Capítulos 3 a 5.

 


    Hoy tuvimos nuevo encuentro del Club. Una hora y pico de lectura en voz alta con otrxs. Todo lo increíble de juntarnos a hacer eso, totalmente eso. Leer y escuchar.
    A partir del capítulo 3 se retoma la idea del estatus que proporciona tener animales vivos en las casas. Rick desea fuertemente tener un animal, detesta a su oveja eléctrica. Expresa deseo por un avestruz y más adelante un búho estuvo a punto de formar parte de una coima en la empresa de androides Rosen.
    La venta de animales por catálogo me recordó una triste noticia que leí hace muy poco y comparto aquí:


    Como habrán notado, en estas entradas voy volcando las conexiones que hace mi mente a medida que leemos, y luego vengo rápido a tomar nota de todas ellas. Antes de seguir, les pido que se animen a comentar también qué otros hipertextos se activaron en ustedes. En una distopía clásica suelen aparecer muchísimas conexiones con obras que surgieron tiempo después.
    Sobre los androides fugados que ingresaron ilegalmente a la Tierra, y que son difíciles de identificar o diferenciar de los humanos, pensé una clara conexión con el juego Detroit: Become human. En este videojuego hay muchas historias que tienen androides por protagonistas y el jugador puede elegir entre múltiples decisiones. Algunas culminan con humanos muertos, humanos al cuidado de androides, androides trabajando a la par de los humanos. Interesante experiencia.


    Sobre androides difíciles de diferenciar de los humanos, la novela ya da indicios cuando muestra animales robot, en más de una ocasión (oveja, búho) no se logran diferenciar de sus referentes reales. Existe (o existió hace muy poco) un test en la vida real para hacer esta diferencia, pero hace tiempo fue burlado por la inteligencia artificial. Se trata del Test de Turing. Anexo una breve descripción extraída de Wikipedia y la noticia correspondiente de mayo 2026.

Test de Turing: Alan Turing propuso que un humano examinara conversaciones en lenguaje natural entre un humano y una máquina diseñada para generar respuestas similares a las de un humano. El evaluador sabría que uno de los participantes de la conversación es una máquina y los intervinientes serían separados unos de otros. La conversación estaría limitada a un medio únicamente textual como un teclado y un monitor por lo que sería irrelevante la capacidad de la máquina de transformar texto en habla. En el caso de que el evaluador no pueda distinguir entre el humano y la máquina acertadamente (Turing originalmente sugirió que la máquina debía convencer a un evaluador, después de 5 minutos de conversación, el 70 % del tiempo), la máquina habría pasado la prueba.


    Conversamos, a propósito de esto, de la película Ex Machina, que recomendamos. En ella, se le pide a un joven programador que evalúe a una robot, para determinar si ha desarrollado sentimientos humanos.


    Ya mencioné y vuelve a surgir en estos capítulos, el carácter cuasirreligioso del mercerismo, del que poco sabemos hasta ahora. Interesante que sugiera que los androides pueden imitar en todo a los humanos, pero que no "encuentran sentido" al ritual al que se someten los humanos, esa "fusión" con Mercer.

    En el encuentro anterior, en la charla previa a la lectura, conversamos sobre Cadáver exquisito (distopía que leímos y comentamos largamente en el blog y la vida real), su relación con El matadero y otras derivas que nos generó en relación con la carne y la violencia. Me sorprendió encontrar en esta novela la afirmación de que la empatía es algo particular a la raza humana, que requiere un instinto de grupo (perjudicaría a un animal que caza en solitario), pero que en última instancia está reservada a los hervíboros o a las personas que no comen carne. Interesante reflexión. Ahora me pregunto, si no hay animales vivos, ¿qué comen en este tiempo los humanos? ¿son todos vegetarianos?

    Para terminar la reflexión de hoy, me detengo en esta frase: "Uno de los principales fabricantes de androides -dijo, pensativo- invierte su superávit en animales vivos.". Me llevó directamente a un Elon Musk que podría obsesionarse con animales y tener un zoológico privado, un Arca de Noé para la preservación de las especies que su propia actividad económica está destruyendo. No es una imagen de la vida real, pero díganme si no es posible... 

    Gracias amigxs del Club por otra más que interesante noche de lectura. Espero sus comentarios, nos vemos el jueves ♥



Flor.-


Comentarios

  1. Excelente posteo Flor. Fue un gran encuentro y tu post me aclara algunas dudas 👋🏼👋🏼 la seguimos la próxima!

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